Portada » Blog » Café lavado, honey o natural: diferencias reales en el sabor
|

Café lavado, honey o natural: diferencias reales en el sabor

Los procesos del café son uno de los factores más influyentes en el sabor final de una taza, y sin embargo suelen ser uno de los más desconocidos por el consumidor. Cuando ves en una etiqueta términos como lavado, honey o natural, no se trata de una moda ni de un detalle técnico irrelevante: describen cómo se ha tratado la cereza del café tras la cosecha y explican gran parte de lo que sentirás al beberlo.

Entender estas diferencias te permite elegir un café que se adapte realmente a tu paladar, a tu método de preparación y al momento en el que lo vas a disfrutar. A continuación, explicamos de forma clara y práctica cómo funciona cada proceso y qué impacto real tiene en el sabor.


Proceso lavado: limpieza y definición en taza

El proceso lavado, también conocido como washed, es el más extendido en países productores como Colombia, Perú, Guatemala o Kenia. En este método, la pulpa de la cereza se elimina completamente antes del secado del grano.

Tras la recolección, las cerezas se despulpan, se fermentan en agua para eliminar restos de mucílago y luego se lavan antes de secarse. El resultado es un grano muy limpio y estable.

En taza, los cafés lavados se caracterizan por:

  • Acidez más definida y brillante
  • Sabores claros y bien diferenciados
  • Perfil limpio y elegante
  • Sensación fresca y estructurada

Este tipo de café es ideal para quienes buscan precisión en el sabor y quieren percibir con claridad el origen del grano. Es una excelente opción para métodos de filtro como V60, Chemex o prensa francesa, aunque también funciona muy bien en cafetera italiana.

Si te gustan los cafés equilibrados, con notas cítricas, florales o a caramelo, el proceso lavado suele ser una apuesta segura.


Proceso honey: equilibrio entre dulzor y complejidad

Dentro de los procesos del café, el método honey ocupa un punto intermedio entre el lavado y el natural. En este caso, la pulpa se retira, pero parte del mucílago (la sustancia pegajosa y dulce que rodea el grano) se deja durante el secado.

El nombre “honey” no implica que se añada miel; hace referencia a la textura pegajosa del grano durante el proceso.

Existen variaciones como yellow honey, red honey o black honey, según la cantidad de mucílago que se conserva y el tiempo de secado.

En taza, los cafés honey suelen ofrecer:

  • Mayor dulzor natural
  • Acidez más suave que en el lavado
  • Cuerpo medio
  • Notas a miel, frutas maduras y azúcar moreno

Este proceso es muy apreciado por quienes buscan un café redondo y amable, con complejidad pero sin acidez excesiva. Funciona muy bien tanto en espresso como en métodos de filtro, y es una excelente opción para quienes están dando el salto del café comercial al café de especialidad.


Proceso natural: intensidad y perfil frutal

El proceso natural es el más antiguo y uno de los más expresivos. En este método, las cerezas se secan enteras, sin retirar la pulpa, permitiendo que el grano absorba azúcares y compuestos del fruto durante todo el secado.

Es un proceso más delicado y arriesgado, ya que requiere un control cuidadoso para evitar defectos. Cuando se hace bien, el resultado puede ser espectacular.

En taza, los cafés naturales destacan por:

  • Dulzor intenso
  • Cuerpo más alto
  • Notas frutales marcadas (frutas rojas, tropicales, vino)
  • Sensación más jugosa y envolvente

Este tipo de café es muy popular en regiones como Brasil y Etiopía. Es ideal para quienes disfrutan perfiles intensos y diferentes, y para métodos como Aeropress, prensa francesa o espresso con carácter.


Cómo elegir el proceso adecuado según tu paladar

Conocer los procesos del café te permite convertir una compra genérica en una elección consciente. Aquí tienes una guía práctica:

  • Si prefieres cafés limpios, equilibrados y fáciles de identificar → Lavado
  • Si buscas dulzor natural y suavidad → Honey
  • Si te gustan los sabores intensos y frutales → Natural

También influyen factores como el método de preparación y el momento del día. Un café lavado puede ser perfecto por la mañana, mientras que un natural puede disfrutarse más por la tarde o después de comer.


Conclusión

Los procesos del café no son un detalle técnico reservado a expertos: son una herramienta clave para disfrutar mejor cada taza. Lavado, honey y natural no compiten entre sí; ofrecen experiencias distintas que se adaptan a diferentes gustos y momentos.

Cuando eliges un café de especialidad con un proceso bien trabajado, estás accediendo a sabores auténticos, sin añadidos ni artificios. En Café di Zeta, cada origen y cada proceso están seleccionados para que el cliente pueda elegir con criterio y disfrutar de un café honesto, expresivo y de alta calidad.

Publicaciones Similares