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Cómo preparar café frío en casa (cold brew)

Introducción

Preparar café frío en casa se ha convertido en una tendencia entre los amantes del café de especialidad. El cold brew ofrece una experiencia diferente: es suave, dulce y muy refrescante. A diferencia del café caliente, este método utiliza agua fría para extraer los sabores lentamente, dando como resultado una bebida con menos acidez y más cuerpo.

Si buscas una opción deliciosa para los días calurosos o simplemente quieres disfrutar de un café suave sin renunciar al sabor, el café frío en casa es una excelente elección.


Qué es el café cold brew y por qué es diferente

El cold brew no es simplemente café con hielo. Es un método de preparación en el que el café molido se mezcla con agua fría y se deja reposar durante varias horas. Durante ese tiempo, los compuestos del café se disuelven lentamente, lo que evita que se extraigan los ácidos amargos presentes en las preparaciones calientes.

El resultado es un café naturalmente dulce, suave y con notas más marcadas a chocolate, frutos secos o caramelo, según el grano que elijas. Además, el café frío se puede conservar en la nevera varios días, lo que lo convierte en una opción práctica y versátil.

Café frio en casa. Cold brew con hielo.
Café cold brew con hielo

Qué necesitas para preparar café frío en casa

Para lograr un cold brew equilibrado y sabroso, necesitas pocos ingredientes y utensilios. Lo esencial es usar café de especialidad, ya que su calidad y tueste influyen directamente en el sabor final. En Café di Zeta, por ejemplo, contamos con granos seleccionados de tueste natural, ideales para este método.

Ingredientes y materiales:

  • 100 g de café molido grueso (tueste medio o claro)
  • 400 ml de agua fría o filtrada
  • Un frasco o jarra de vidrio con tapa
  • Un filtro de papel, tela o una prensa francesa
  • Hielo (opcional)

Paso a paso: cómo preparar café frío en casa

1. Mide la proporción correcta.
La proporción ideal para el cold brew es de una parte de café por cuatro partes de agua. Puedes ajustar esta medida si prefieres un concentrado más fuerte.

2. Mezcla el café con el agua.
En un frasco o jarra, añade el café molido y vierte el agua fría o a temperatura ambiente. Mezcla suavemente para asegurarte de que todo el café quede humedecido.

3. Deja reposar entre 12 y 18 horas.
Cubre el recipiente y déjalo reposar en la nevera o a temperatura ambiente. Este tiempo de infusión es clave para que los sabores se desarrollen correctamente.

4. Filtra el café.
Pasado el tiempo, filtra la mezcla con un filtro de papel, tela o una prensa francesa. Así obtendrás un concentrado limpio y sin residuos.

5. Sirve y disfruta.
Para beberlo, mezcla una parte del concentrado con una parte de agua o leche fría, según tu gusto. Añade hielo y disfruta de tu café frío casero.


Consejos para un cold brew perfecto

  • Elige un café de calidad. Los granos de especialidad, como los de Café di Zeta, ofrecen matices más ricos y un aroma más intenso.
  • Usa molienda gruesa. Un molido fino puede hacer que el café quede amargo y con residuos.
  • Ajusta el tiempo de infusión. Si lo dejas menos de 12 horas, quedará suave; más de 18 horas lo hará más intenso.
  • Guárdalo en la nevera. Puedes conservar tu concentrado de cold brew hasta una semana sin que pierda sabor.

Ideas para personalizar tu café frío

El café frío en casa es muy versátil. Puedes disfrutarlo solo o combinarlo con ingredientes que resalten su sabor:

  • Leche o bebida vegetal: añade un toque cremoso.
  • Jarabe de vainilla o caramelo: ideal si te gustan los sabores dulces.
  • Canela o cacao en polvo: aportan un aroma especial.
  • Café aromatizado: prueba un cold brew con café aromatizado de vainilla o avellana de Café di Zeta para un resultado sorprendente.

Con un poco de creatividad, puedes preparar versiones personalizadas que compitan con las de cualquier cafetería.


Beneficios del café frío

Además de su sabor, el café frío tiene varias ventajas:

  • Menor acidez: ideal para quienes sufren de molestias digestivas.
  • Más cafeína: al ser un concentrado, ofrece un impulso extra de energía.
  • Mayor durabilidad: puedes prepararlo con antelación y disfrutarlo durante la semana.
  • Refrescante: perfecto para el verano o después del ejercicio.

El café frío no solo es una alternativa práctica, sino también una forma distinta de apreciar los matices de un buen café de especialidad.


Conclusión

Preparar café frío en casa es mucho más fácil de lo que parece. Con buenos granos, agua filtrada y un poco de tiempo, puedes obtener una bebida equilibrada, refrescante y llena de sabor.

El cold brew te permite descubrir una nueva forma de disfrutar el café, con notas más suaves y una textura aterciopelada. Si aún no lo has probado, te invitamos a experimentar con los cafés de especialidad de Café di Zeta, ideales para esta preparación.

Descubre cómo un café bien elegido puede transformar por completo tu forma de disfrutar cada sorbo.

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